Hermanos del Sagrado Corazón
El domingo 30 de septiembre de 1821, muy de mañana, toman la bajada de la Butte que les conduce a las orillas del Saona. Caseríos y huertas con los últimos frutos del verano. Olor a tomillo y a romero para despertar los sentidos y prepararlos para otras sensaciones más extremas. Llegando al río, las primeras casas de Lyon, los pequeños puertos con barcos de pescadores, el puente de San Vicente, crac, crac crac, madera vieja, desprendida en algunos lugares, como si fuera de la condición humana que queda a la intemperie. La iglesia de San Pablo, brazo escogido, espejo de todos los electos. Enseguida, el ascenso a Fourvière, domingo con sabor a María, caminos de tierra asentada por tantos que suben a la colina que reza. […]







