En el jardín de San Bruno
Uno de los mejores momentos del día era el paseo de media mañana por los jardines de la iglesia de San Bruno. Aquel día había comenzado muy temprano: oración con sus compañeros antes del amanecer, laudes, misa, estudio, visitas. Como acababa de regresar a la parroquia, tomó un libro de la estantería de su habitación y salió por una puerta lateral. Era una hermosa mañana de febrero de 1816. Hacía frío, pero el sol y la naturaleza habían firmado una tregua con el duro rigor del invierno. […]







