La providencia de San Bruno
Coindre esperaba nervioso delante de la puerta del despacho del Padre Bochard, vicario de la archidiócesis de Lyon. El joven sacerdote había descendido esa mañana, apresurado, las pendientes de la Croix-Rousse y, pasando por Saint-Nizier, su parroquia, había llegado a la magnífica catedral de San Juan, primera sede episcopal de Francia. Allí, junto a la sacristía, tenía un despacho el vicario Bochard. […]







