A la Virgen del Cisne
Virgencita tú eres linda,
Virgencita tú eres buena.
Mas tu corona no es de oro,
sino de llantos y penas.
Tus devotos no son malos,
sus limosnas nada valen.
Pues lo esencial de esta vida
no es donar sino donarse.
Tu humildad y tu pobreza
pregonan a voz en grito
que nuestros sucios negocios
a Vos te importan un pito.
Danos pies de caminantes,
manos de gentes honradas,
corazones sin espinas
y cabezas despejadas. Amén.
(enero de 2023)
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