La vida de oración. Artículo 129. El ejemplo de Jesús
Érase una vez un hombre que fue un domingo a la iglesia. En las lecturas oyó la expresión “orad sin cesar”. Estas palabras lo removieron interiormente y durante toda la celebración estuvo buscando el significado preciso, la forma adecuada de practicar la oración continua. Cuando llegó a casa buscó en la Biblia la frase evangélica; la encontró en la primera carta a los tesalonicenses: “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. […]







